ACEC

Associació Cultural Ecológista de Calp

De Poros a Bruselas: la red contra las piscifactorías llega al Parlamento Europeo

Desde 2001, ACEC sigue de cerca la piscifactoría de Punta de Toix. Durante años lo hemos hecho casi en solitario: con voluntarios, con los testimonios de los pescadores del puerto y con los documentos que hemos ido arrancando a la administración y a la propia empresa. El pasado 30 de septiembre, esa voz llegó al Parlamento Europeo. Y no llegó sola.

Quiénes estuvimos

La mesa redonda Carnivorous Aquaculture: Eating up the Ocean, Threatening Food Security se celebró en Bruselas durante la Ocean Week 2026. Detrás había una alianza de organizaciones que llevan años trabajando sobre el impacto de la acuicultura industrial:

  • Foodrise, la organización británica autora del informe Ocean Takeover, que documenta los impactos de la cría intensiva de lubina y dorada en el Mediterráneo e incluye el caso de Calp.
  • Compassion in World Farming, que presentó un nuevo informe sobre el engorde de atún rojo y la cría de pulpo.
  • Oceana, a través de la investigadora Marine Cusa, que explicó cómo la harina y el aceite de pescado que Europa importa para fabricar piensos escapan al sistema de certificados de captura: nadie está obligado a declarar qué especies contienen ni de dónde vienen.
  • La eurodiputada Emma Fourreau, que acogió el acto, y la diputada francesa Anne Stambach-Terrenoir, impulsora de una moratoria sobre las granjas de salmón en tierra.
  • Y, en la sala, representantes de la comunidad de Poros, la isla griega donde empezó a tejerse esta red.

Nuestro presidente, Marco Bittner, que acudió también como concejal en representación del Ayuntamiento de Calp, fue la única voz municipal de la mesa. La sesión incluyó el avance del documental SEABASS INC, grabado en parte en nuestra bahía.

La semana tuvo otros protagonistas. Seas At Risk instaló frente al Parlamento We Are The Whale, una ballena a tamaño real creada por el artista flamenco Wim Opbrouck junto al instituto IOBZ. Y la coalición de ONG que respalda el Blue Manifesto (BirdLife Europe & Central Asia, Bloom, Blue Marine Foundation, ClientEarth, Environmental Justice Foundation, Oceana, Seas At Risk, Surfrider Foundation Europe y WWF EU) presentó su evaluación: Europa no va camino de lograr un océano sano en 2030.

La red que nació en Poros

Lo que vivimos en Bruselas no empezó allí. En 2024, ACEC participó en el foro sobre piscifactorías celebrado en la isla griega de Poros. Por primera vez, comunidades de Grecia y de España se sentaron a comparar lo que ocurría frente a sus costas, y descubrieron que eran historias casi idénticas: el mismo modelo de cría intensiva de lubina y dorada, en algunos casos las mismas empresas, las mismas promesas de empleo y sostenibilidad y la misma sensación de que las decisiones se toman lejos de quienes viven junto al mar.

De aquel encuentro salió una red de colectivos, con organizaciones como Aktaia en Grecia y el apoyo de Foodrise, que desde entonces comparte datos, experiencias y estrategia. En 2025, el informe Ocean Takeover llevó el caso de Calp a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano, en Niza. Y en 2026, esa misma red ha llegado al Parlamento Europeo.

Esto es lo que hace relevante el camino recorrido. Una asociación de voluntarios de un pueblo de la Costa Blanca tiene poca fuerza frente a una multinacional respaldada por un fondo de inversión. Pero cuando lo que pasa en Calp coincide con lo que pasa en Poros, en Escocia o en la costa francesa, deja de ser una queja local y se convierte en prueba de un problema europeo, y así es como se escucha en Bruselas.

En la mesa contamos lo de siempre, pero con datos de la propia empresa: una granja autorizada a crecer hasta 45 jaulas y 3.000 toneladas al año, junto al Peñón de Ifach y dos espacios de la Red Natura 2000; casi 4.800 toneladas de pienso en un solo año, según su propio informe de vigilancia; y una vigilancia ambiental encargada y pagada por la misma empresa. También mostramos lo que grabamos con nuestro dron submarino junto a las jaulas, una investigación que seguimos y cuyos resultados compartiremos.

Mesa redonda Carnivorous Aquaculture: Eating up the Ocean, Threatening Food Security, en el Parlamento Europeo. De izquierda a derecha: Marine Cusa (Oceana), Marco Bittner (Ajuntament de Calp y ACEC), Natasha Hurley (Foodrise, moderadora), la eurodiputada Emma Fourreau, la diputada francesa Anne Stambach-Terrenoir y Alexandre [apellido], de la organización. Ocean Week 2026, Bruselas.
Mesa redonda Carnivorous Aquaculture: Eating up the Ocean, Threatening Food Security, en el Parlamento Europeo. De izquierda a derecha: Marine Cusa (Oceana), Marco Bittner (Ajuntament de Calp y ACEC), Natasha Hurley (Foodrise, moderadora), la eurodiputada Emma Fourreau, la diputada francesa Anne Stambach-Terrenoir y Alexandre [apellido], de la organización. Ocean Week 2026, Bruselas.

Lo que hemos pedido a la eurodiputada

Tras el encuentro, trasladamos a Emma Fourreau dos bloques de propuestas.

Preguntas para la Comisión Europea

  1. Vigilancia pagada por la empresa junto a espacios Red Natura 2000. ¿Considera la Comisión suficiente que la vigilancia ambiental de una granja marina junto a espacios protegidos la encargue y la pague el propio operador? ¿Exigirá la Ley del Océano una vigilancia independiente? ¿Ha recibido esta instalación o su operador fondos europeos?
  2. Trazabilidad del pienso. La harina, el aceite de pescado y los piensos quedan fuera de los certificados de captura. ¿Piensa la Comisión extender a estos productos la obligación de declarar especie y origen?
  3. Evaluación socioeconómica en destinos turísticos. Un estudio de la Universidad de Alicante concluyó que la evaluación de impacto de la granja de Calp ignoró prácticamente el turismo, del que vive en torno al 70 % de nuestra economía. ¿Exigirá la nueva ordenación del espacio marítimo evaluar el impacto sobre el turismo y la pesca artesanal?
  4. Dinero público para crear demanda. ¿Financia la UE la campaña publicitaria del sector acuícola español que presenta la acuicultura como la única alternativa a la escasez de pescado, sin mencionar el pienso ni sus impactos? ¿Cómo encaja eso con la prioridad europea por la acuicultura de bajo nivel trófico?

Puntos para la Ley Europea del Océano

  • Una vigilancia ambiental independiente y con financiación pública, en lugar del autocontrol de las empresas.
  • Una voz vinculante para los municipios en la ordenación del espacio marítimo, y zonas de protección alrededor de los espacios Red Natura 2000 y de las reservas marinas.
  • Evaluaciones obligatorias del impacto socioeconómico y acumulado, incluidos el turismo y la pesca artesanal.
  • Trazabilidad completa de la harina, el aceite de pescado y los piensos.
  • Condicionar los fondos públicos del presupuesto europeo 2028-2034: ningún apoyo a la expansión de la piscicultura carnívora en jaulas abiertas, y prioridad para la acuicultura de bajo nivel trófico y la pesca artesanal.
  • El reconocimiento de la pesca artesanal como patrimonio vivo, como ya hace la estrategia europea para las comunidades costeras, con cogestión real de las zonas protegidas.
  • Apoyo a la observación ciudadana del mar. Calp se ha ofrecido como proyecto piloto de vigilancia comunitaria.
We Are The Whale, la ballena a tamaño real del artista Wim Opbrouck instalada por Seas At Risk frente al Parlamento Europeo, abrió la Ocean Week 2026 en Bruselas.
We Are The Whale, la ballena a tamaño real del artista Wim Opbrouck instalada por Seas At Risk frente al Parlamento Europeo, abrió la Ocean Week 2026 en Bruselas.

La esperanza de la Ley del Océano

La Comisión Europea presentará en diciembre la Ley Europea del Océano, con la que quiere reunir bajo un mismo paraguas las normas sobre el mar y modernizar, entre otras, las directivas de ordenación del espacio marítimo y de estrategia marina. Es decir, las reglas que deciden dónde puede instalarse una granja, quién la vigila y quién tiene algo que decir.

Para nosotros no es una ley más. Muchas de las cosas por las que llevamos luchando desde 2001 dependen precisamente de esas reglas: que alguien independiente mida lo que cae al fondo bajo las jaulas, que un municipio que vive de su paisaje tenga voz sobre lo que se instala frente a sus playas y que la pesca artesanal no sea sustituida por un modelo que se lleva los beneficios y deja aquí los riesgos.

No somos ingenuos. Las propias organizaciones del Blue Manifesto advierten de que a Europa no le faltan estrategias, sino aplicarlas. En junio, la Comisión escribió que la pesca artesanal forma parte de nuestra identidad y que su contribución debe reconocerse en todos los niveles de gobierno. Como dijo nuestro presidente en Bruselas, las buenas palabras no pagan el combustible de los pescadores. Lo que esperamos de diciembre es que esas palabras se conviertan en norma.

Mientras tanto, seguimos. El recurso del Ayuntamiento de Calp contra la ampliación sigue pendiente en los tribunales, y nosotros seguiremos sumergiendo el dron, revisando cada informe y sumando voces a una red que ya no es solo nuestra.

Y una invitación, la misma que hicimos en el Parlamento Europeo: venid al puerto de Calp a las cinco de la tarde, cuando llegan las barcas. En menos de un minuto entenderéis qué es lo que defendemos.